Al norte de Chile, se descubre un valle, hasta hace pocos años inexplorado, muy cerca al mar. Viña Maycas ha aprovechado el desarrollo de este Valle, plantando viñedos de cepas nobles para la elaboración de vinos de alta gama.
Es allí donde Marcelo Papa, calificado como el mejor Enólogo de Chile del año 2008 por la prensa y los medios especializados, logra la creación de vinos con una identidad única revelando al mundo un nuevo terroir en Chile.
Al ser un valle transversal, la influencia de vientos fríos provenientes del Océano Pacífico entra directamente. Los suelos, en tanto, cuentan con una importante presencia de cal, lo que incide en la nota mineral de los vinos blancos. Como resultado del clima frío, se obtienen vinos más frescos, austeros, elegantes y delicados.
El vocablo Maycas viene de la lengua Quechua, significa tierras de cultivo, el nombre hace honor a las tierras de donde vienen el Sauvignon Blanc y Chardonnay que probamos.
Según nos contó, Javier Villarroel Woodbridge, el ingeniero agrónomo chileno,la bodega Concha y Toro busca en el Valle de Limarí respetar el terroir y, por esa razón, irradia todo su empeño en encontrar la mejor expresión de las uvas blancas, lejos del enfoque clásico comercial que generalmente prefiere los tintos.
La línea gráfica y el diseño de su etiqueta muestran el calendario solar, que refleja el tiempo que hay desde la cosecha hasta el embotellamiento de sus vinos. Su cápsula color turquesa, inspirada en la piedra real Inca, representa la mineralizad y frescor que caracterizan a sus variedades.
El Maycas Sauvignon Blanc 2008 es un vino muy fresco, con trazas minerales muy bien marcadas. Es un blanco de alta gama que puede acompañar frutos del mar, ceviches o sushi para encontrar la armonía ideal con la comida.
En Colombia lo distribuye Marpico.
Teléfono: (1) 6235566
Proveniente de San Juan, Argentina, este vino desborda la pasión y la dedicación que han puesto sus creadores por más de 135 años.
Su rojo profundo con matices violeta habla del tiempo que dejó pasar para poder ser digno de ocupar su botella.
Este Malbec es de aquellos que demuestran su acervo a través de la apertura de un aroma tras otro, mientras transcurre el tiempo en la copa: desde los frutos rojos muy maduros, pasando por las insinuaciones de pimienta, hasta las notas de humo y chocolate.
En la boca presenta taninos suaves que no invaden agresivamente el paladar. Por ello, es perfecto para acompañar carnes, pastas o, simplemente, para disfrutarlo solo.
En Colombia, es importado por Pernord Ricard.
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| Más que un gran vino, es un tributo a un lugar, a una cultura y a los hombres que han cultivado Carménère por más de 100 años. Es el vino insignia de la Bodega chilena Concha y Toro. Su nombre se derivó del color que toman las hojas de su cepa en el otoño y proviene de Peumo, ubicado en el Valle de Cachapoal, uno de los terruños con características singulares que lo hacen único con suelos profundos de arcilla, lo que contribuye a la retención del agua, su debida dosificación y favorece un control natural de crecimiento en las vides con una excelente maduración de los racimos. |
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